¿Hasta dónde podemos llegar con nuestra decisión y la manera en la que “evangelizamos” a los demás?

Una mujer en la lejana Australia, en la zona de Perth, practica el veganismo sin remordimiento. Sucede que Cilla Carden, inició acciones legales contra sus vecinos por cocinar barbacoa en su patio.

De acuerdo a las declaraciones que le dio al canal Nine News, Cilla afirma que sus vecinos de al lado «cocinan pescado y hay olor en todas partes», impidiéndole salir de su casa.

El problema que se convirtió en una batalla absurda, comenzó a finales del 2018. Toan Vu,el vecino que recibió la demanda junto a su esposa e hijos, se mostró inconforme por supuesto, pero flexible y con mucha educación. 

Claro está, que con pruebas que literalmente se las lleva el aire, Cilla no logró, hasta ahora, construir un caso sólido para demostrar la «malicia» de sus vecinos.

Carden, que trabaja como masajista terapéutica, asegura que además del olor a parrilla, también tiene que lidiar con el olor a cigarrillo y el sonido de los niños jugando a la pelota.«Es devastador, no puedo descansar y dormir se me hace imposible», comentó la mujer.

Por su parte, el Sr. Vu aseguró que para llevar la paz ya quitó la parrilla del patio y le prohibió a sus hijos jugar a la pelota en su propia casa y patio. 

La pregunta es… ¿Hasta dónde podemos llegar con nuestra decisión y la manera en la que “evangelizamos” a los demás, cuando Cilla promete no descansar hasta cumplir con su objetivo y volver a vivir normalmente sin olores extraños?